Si un individuo lleva una vida desordenada en la alimentación, en el descanso y no se realiza chequeos con alguna periodicidad, no se controla los triglicéridos ni el colesterol, trabaja en exceso y no va al médico, es posible que al pisar el medio siglo, su físico experimente deterioros significativos. Lo mismo ocurre si a un vehículo no se le efectúa nunca un service o si a un puente no se le realiza un mantenimiento periódico; se reducirán notablemente sus expectativas de vida, es decir de utilidad.

El río Lules es víctima justamente de este abandono, de la depredación humana y de la misma naturaleza. Las aguas han dejado al descubierto la estructura que sostiene la obra de arte. A simple vista se observa que las fundaciones están socavadas, y una de las causas sería, según algunos expertos, la importante extracción de áridos en el área, lo cual ha ido produciendo una reducción de la cota de protección de los cimientos del puente. Este resguardo se ha visto reducido en una altura cercana a los 3 metros. "La capacidad de cada pilote depende, de manera importante, de la profundidad con que se los haya introducido en el suelo; esa reducción afecta considerablemente la capacidad resistente por fricción del mismo", dijo un ingeniero.

Como se sabe, la extracción de áridos es regulada por la Dirección de Minería y también por la Dirección Provincial de Agua. En opinión del secretario de Obras de la Dirección de Vialidad Provincial, la extracción puede efectuarse siempre que no se desequilibre la capacidad de reposición. Si eso sucede el río comienza a sacar material de otro lado que, en este caso, serían los cimientos del puente. Sin embargo, aclaró que no existe peligro de que el puente se caiga. La repartición ha construido una barrera de defensa de ripio y tierra para desviar el cauce y, de ese modo, evitar que el agua siga en contacto con los pilotes. Según un ex secretario provincial de Medio Ambiente, los camiones sacan diariamente tierra y ripio del curso de agua y ello se produce de modo más evidente en la zona de la Quebrada de Lules, debajo del puente carretero y del puente del ferrocarril.

El puente tiene alrededor de cuatro décadas; cuando se lo construyó se cambió la traza y pasó a ser ruta provincial 301 (ex 38). que une la zona de El Manantial y San Pablo con la localidad de Lules. En 2008 se licitó el proyecto "Construcción de defensas en obras de artes mayores en puente sobre río Lules", cuyo plazo de ejecución es de cinco meses. Los fondos debe ponerlos la Nación, pero han transcurrido cuatro años sin que ello se haya hecho efectivo.

Si la extracción de áridos de los ríos provinciales fuese rigurosamente controlada y en forma permanente se realizara el mantenimiento de los puentes, no se llegaría a estas instancias de deterioro de una obra de arte. Recordemos que n enero de 2011, se efectuó una peligrosa extracción de áridos en el río Muerto que atraviesa el Parque Sierra de San Javier que administra la Universidad Nacional de Tucumán. Según una ambientalista, el ancho del río se triplicó y el lecho fue saqueado hasta el suelo mineral.

No pareciera difícil efectuar esta inspección en el territorio provincial. Bastaría recorrerlo, por ejemplo, en helicóptero. La depredación de la naturaleza que efectúa el tucumano pareciera no tener límites. Si el Estado no está atento a las transgresiones, es posible que otros puentes sufran el mismo o peor deterioro que el del río Lules.